Costa Rica
Implementamos Odoo desde Costa Rica, para empresas costarricenses. Facturación electrónica que Hacienda acepta, planilla que cuadra con la CCSS y desarrollo propio donde el estándar no alcanza.
La mayoría de los proyectos de ERP que fracasan en Costa Rica no fracasan por el software. Fracasan porque nadie se hizo cargo de las tres cosas que aquí no son opcionales: el comprobante electrónico, la planilla y el consecutivo por sucursal.
El comprobante electrónico costarricense no es un PDF con buen diseño. Es un XML con estructura definida, firmado con la llave criptográfica de la empresa, transmitido a Hacienda y sujeto a una respuesta que puede ser de aceptación o de rechazo. Una implementación que no maneje el rechazo de forma explícita produce facturas fantasma y descuadres que aparecen tres meses después.
Lo que resolvemos en cada proyecto:
Una empresa con varios puntos de venta necesita que cada sucursal tenga su propio consecutivo fiscal, coherente con el diario contable y con la bodega desde la que sale la mercadería. Odoo estándar no amarra esas tres cosas. Lo hemos resuelto con módulos propios que fijan bodega, diario, condición de venta y consecutivo desde el documento de venta, de modo que el usuario no pueda equivocarse aunque quiera.
La nómina costarricense tiene reglas que ningún módulo genérico trae: cargas sociales patronales y obreras, aguinaldo, vacaciones, preaviso y cesantía, y el tramo de renta al salario. Trabajamos con una suite de nómina propia para Costa Rica que produce la planilla, los reportes para la CCSS y los asientos contables sin exportar a Excel en el camino.
Verificá siempre la versión vigente del formato, los plazos y las obligaciones con la autoridad correspondiente o con tu asesor fiscal antes de planificar. Los requisitos cambian y ninguna página web —esta incluida— sustituye la fuente oficial.
Un catálogo de cuentas ordenado, retenciones tratadas como corresponde, conciliación bancaria que no exige heroísmo a fin de mes y cierres que efectivamente cierran. Suena básico; es donde más tiempo se pierde cuando la implementación la hizo alguien que nunca vio un cierre fiscal en este país.
Odoo cubre mucho, pero no todo. Cuando la operación exige algo que el estándar no hace —control de descuentos por perfil de usuario, tableros de margen en tiempo real, impresión térmica directa, control de crédito y morosidad que retiene la facturación— desarrollamos el módulo, con su licencia, su repositorio y su despliegue controlado. No parches sobre la base de datos.
Sí. Odoo emite el comprobante electrónico costarricense mediante una localización que genera el XML, lo firma con la llave criptográfica de la empresa, lo transmite a Hacienda y procesa la respuesta. La diferencia entre una implementación que funciona y una que da problemas está en el manejo del rechazo, la contingencia y el catálogo CABYS, no en la emisión en sí.
El estándar de Odoo no trae las reglas costarricenses. Trabajamos con una suite de nómina propia para Costa Rica que calcula cargas sociales, aguinaldo, vacaciones, preaviso y cesantía, aplica el impuesto al salario y genera los reportes de planilla y los asientos contables sin pasar por Excel.
Una empresa pequeña con procesos claros puede estar operando en cuatro a ocho semanas. Con facturación electrónica, varias sucursales, planilla y migración de datos históricos, lo realista son tres a seis meses. El trámite de la llave criptográfica ante Hacienda suele ser el cuello de botella, y conviene iniciarlo el primer día del proyecto.
Sí. Migramos catálogo de cuentas, clientes, proveedores, productos, saldos de apertura e inventario. Lo que casi nunca conviene migrar es el histórico completo de transacciones: se conserva el sistema anterior en consulta y se arranca Odoo con saldos limpios en una fecha de corte.
Sí. El trabajo es remoto en su mayor parte —Odoo vive en la nube y el desarrollo se despliega por Git— con visitas presenciales cuando el proyecto lo amerita, típicamente en el levantamiento inicial y en el arranque.
Una conversación de 30 minutos basta para saber si Odoo, la automatización o una integración resuelven tu problema — y qué costaría hacerlo bien.